Se criticó al gobierno actual por minimizar la gravedad del hambre y la miseria en Argentina, calificando de "demagogia" las discusiones al respecto.
Se denunció que mientras se debate sobre discriminación y otros temas, se ignoran las necesidades básicas de la población, como la falta de empleo y la crisis económica.
Se señaló que el gobierno de Javier Milei, así como gestiones anteriores como la de Cristina Kirchner, han estado marcados por la frustración y el odio, impidiendo el avance del país.
Se cuestionó la política de aranceles para extranjeros en salud y educación, considerándola una forma de discriminación y xenofobia materializada.