Se critica al kirchnerismo por supuestamente enfocar sus esfuerzos en atacar al gobierno de Javier Milei en lugar de defender a Argentina, lo que podría ser interpretado como una justificación de la "campaña anti-argentina".
Se advierte sobre el "peronismo racional" y el "kirchenrismo" de cara a las próximas elecciones, sugiriendo que son facciones del mismo grupo político. Se especula sobre una posible estrategia que involucre la inhabilitación de Cristina Kirchner, dejando a Máximo Kirchner como candidato principal, una fórmula que, según el análisis, obtendría un 14% de los votos.