Existe una fuerte preocupación por la entrega de recursos naturales y soberanía de Argentina a intereses extranjeros, incluyendo la explotación petrolera en Malvinas con empresas israelíes y británicas, y la instalación de radares británicos.
Se denuncia que estos acuerdos, como el Paxilica con Estados Unidos, que involucra uranio, cobre y litio, benefician principalmente a intereses foráneos. Se cuestiona la pasividad del gobierno ante la instalación de radares británicos y la explotación de recursos en Malvinas.
A pesar de las críticas, algunos sectores cercanos al gobierno expresan su malestar, manifestando que "antes que liberal soy malvinero" y que no tolerarán la entrega de la soberanía. Victoria Villarruel también habría confrontado al gobierno sobre estos temas.