Se debate la propuesta de desregulación del precio fijo de los libros, impulsada por el gobierno de Javier Milei y con Sturzenegger como figura clave. Los libreros argumentan que esta medida, similar a la ley vigente en Francia desde 2001, podría llevar a la quiebra de las librerías, especialmente las pequeñas y del interior del país, al permitir que los supermercados vendan libros a precios de remate, afectando la cadena de valor de la industria editorial y los derechos de autor.
Se critica la posible ignorancia o malicia detrás de esta desregulación, dado que la industria del libro ya se encuentra golpeada por la crisis económica. Se resalta la importancia cultural de los libros y se cuestiona por qué se ataca un sector que funciona, a diferencia de otros ámbitos donde podría ser necesaria la desregulación, como en el Ministerio de Salud.
Adicionalmente, se abordan otras desregulaciones en carpeta: la inviolabilidad de la propiedad privada, que enfrenta dificultades para obtener votos en el Congreso debido a desacuerdos sobre la tenencia de tierras por extranjeros y desalojos; y la ley de manejo de fuego, con antecedentes como la ley Néstor Kirchner. También se menciona la preocupación de la Iglesia por los barrios populares.
Se expresa preocupación por la falta de votos y el miedo a que senadores cambien su postura a último momento, recordando casos previos. Se invita a Sturzenegger a reunirse con los actores de la industria editorial para escuchar sus perspectivas antes de tomar decisiones.