Se acusa al gobierno de Milei de estar en una "etapa de saqueo", vendiendo leyes a empresas privadas y entregando las Malvinas para negocios petroleros. Se argumenta que esta agenda de "entrega y saqueo" garantiza la no reelección al no haber buenas noticias para la gente.
Se apela a la memoria histórica, recordando situaciones similares en el pasado con el gobierno de Menem, donde también hubo protestas gremiales y ciudadanas.
Se menciona la postura de Elisa Carrió, quien denuncia "traición a la patria", y se reflexiona sobre la necesidad de que la dirigencia política actúe con vocación y coraje, sintonizando con los ritmos de la sociedad.