Se describe la dinámica de las reuniones de edición en la época de Jorge, un jefe talentoso y gracioso, pero también exigente.
Las críticas a las notas eran constantes, pero se llevaban a cabo con humor y audacia, generando reuniones desopilantes.
Se destaca la habilidad de Jorge para impulsar a su equipo a través de una crítica constructiva, aunque a veces fuera dura.