Se argumenta que la libertad que ofrecen las plataformas de streaming para crear contenido es comparable a la que tuvieron en su momento Página 12 y Rock & Pop.
Se defiende el derecho de los creadores a expresarse libremente y se destaca que los talentosos logran destacarse, independientemente de la plataforma.
Se critica la tendencia a "bajarle el precio" a los contenidos que se realizan en estos nuevos medios.