El presidente Donald Trump condicionó la aprobación del acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita a la adhesión del reino a los acuerdos de Abraham, exigiendo la normalización de relaciones diplomáticas.
Esta medida, que sorprendió al equipo negociador estadounidense, fue respaldada por la Casa Blanca, que advirtió que el pacto quedará anulado si no se concreta dicho entendimiento diplomático.