Se informó sobre un significativo aumento en la dieta de los senadores, que alcanzaría los 11.877.000 pesos brutos. Este incremento, vinculado a la ley de enganche y a las paritarias de los empleados del Congreso, superaría el 6% y se liquidaría en tramos, incluyendo un retroactivo de junio.
La noticia generó indignación, calificándola de "vergüenza" al compararla con el salario promedio de un empleado argentino o la jubilación mínima. Se mencionó que algunos legisladores de La Libertad Avanza podrían no cobrarlo, pero el resto sí lo haría.
En contraste, se señaló que los diputados, sin estar vinculados a la ley de enganche, cobran una dieta aproximada de 6 millones de pesos. La discusión pone de relieve la brecha salarial y la percepción de injusticia en el contexto económico actual del país.