Se critica duramente al vocero presidencial Ravier por sus declaraciones erráticas, comparándolas con un 'error no forzado' en el tenis y acusando al gobierno de cometer 'tiros en el pie'.
Se cuestiona la idoneidad de Ravier para el cargo, sugiriendo que sus análisis económicos son inapropiados para su rol, y se mencionan específicamente sus comentarios sobre Malvinas y la calificación de Argentina como 'país bananero'.