Se critica la política actual que promueve la destrucción del Estado y considera los derechos sociales como una porquería, argumentando que el ANSES es un claro ejecutor de la justicia social.
Como resultado de esta visión, se observa un destrato hacia los ciudadanos y una falta de resolución en los trámites, lo cual tiene un fuerte componente político.
Se enfatiza que, lamentablemente, detrás de estas políticas y la ineficiencia, siempre se encuentran las personas y sus necesidades.