La Cámara de Casación ratificó el uso de la tobillera electrónica para Cristina Fernández de Kirchner, mantuvo las visitas restringidas y los límites al acceso a la terraza de su domicilio.
La defensa de la exmandataria argumenta que, tras un año y un mes en prisión domiciliaria, ha cumplido con todas las normativas y que la tobillera no es necesaria. Sin embargo, la Cámara de Casación, con un fallo de dos a uno, consideró que las restricciones son una herramienta de control cuya alternativa natural es el encierro en un establecimiento penitenciario.
El juez Hornos, en su voto, señaló que si no se está a gusto con la domiciliaria, la alternativa es la cárcel. La defensa de Cristina Fernández de Kirchner había solicitado ampliar la cantidad y duración de las visitas, así como derogar el uso de la tobillera.