Se argumentó sobre el desconocimiento del derecho argentino por parte de ciertos actores, enfatizando que no existen derechos absolutos y que estos pueden ser reglamentados. Se mencionó el artículo 36 de la Constitución que penaliza el enriquecimiento ilícito y atenta contra el sistema democrático.
Se destacó que la Corte Suprema de Justicia es la última instancia de interpretación de la Constitución Nacional y que su fallo sobre la sentencia condenatoria es definitivo. Se cuestionó la aplicabilidad de resoluciones de comités internacionales en el sistema jurídico argentino, señalando que no son vinculantes y que la Corte Suprema tiene la última palabra.
Se introdujo la idea de que la estrategia de Cristina Kirchner podría buscar un efecto dominó en otros escenarios judiciales, como la causa "cuadernos", y se planteó la complejidad de un posible indulto, ya que este no elimina la responsabilidad penal.