Un analista describió la conducta de Cristina Kirchner como un patrón de narcisismo patológico, argumentando que su necesidad de estar en el centro de la escena la lleva a generar manipulaciones para recuperar protagonismo.
Según el analista, Kirchner no soporta no ser el foco de atención y utiliza tácticas típicas de un narcisista para volver a ocupar ese lugar. Se señaló que actualmente está en el centro de la escena y que así permanecerá, afectando la estrategia de otros posibles candidatos.