El canciller argentino aseguró que, si bien existen diferencias políticas e ideológicas con Brasil, el gobierno no trasladará estas tensiones al plano institucional, descartando una ruptura de relaciones diplomáticas.
Se expresó la esperanza de que el embajador brasileño retorne al país "lo antes posible". Los cruces mencionados se originaron a raíz de discrepancias en la visión política e ideológica entre ambos gobiernos.