Se analiza la estrategia de Cristina Kirchner de recurrir a organismos internacionales como la ONU y el sistema interamericano para cuestionar su condena judicial.
Se detalla la contratación de abogados internacionales y la preparación de una presentación para argumentar que Argentina violó sus derechos, buscando invalidar la imparcialidad del proceso judicial.
Se mencionan antecedentes como el caso Lula y se evalúa la viabilidad de que la ONU o la Corte Interamericana anulen la condena de Kirchner, concluyendo que es improbable debido a la firmeza de la sentencia y la naturaleza de estos organismos.