El presidente Javier Milei, quien previamente había calificado al FMI de "detestable y perverso", ahora se arrodilla ante el organismo, evidenciando una contradicción con sus declaraciones pasadas.
Se recuerda que durante la presidencia de Macri, se criticó la deuda externa y se volvió al FMI pidiendo 50 mil millones de dólares. El problema de la deuda, según se argumenta, fue iniciado por Macri.
Se cuestiona la narrativa de ahorro del gobierno actual, señalando que la supuesta reducción de gastos se debe a la caída de la recaudación y a la priorización del pago de la deuda externa, lo que genera desconfianza a un año de las elecciones.