Los abogados de Cristina Kirchner argumentan que la condena contra la exmandataria se basa en un "machofear" y no en pruebas concretas, alegando un ataque de misoginia por parte de los jueces.
Javier Borrego, exmagistrado español y uno de los abogados defensores, sostuvo que Kirchner fue juzgada "por ser mujer", señalando la ausencia de perspectiva de género en el proceso judicial. Comparó la situación con casos de figuras de derecha como Marine Le Pen, a quienes se les habrían reducido condenas bajo criterios distintos.
Los letrados cuestionan la existencia de "lawfare" y argumentan que no se consideraron pruebas sobre el manejo de fondos, sobreprecios o crecimiento patrimonial. La defensa busca desacreditar el fallo de la Corte Suprema y la posibilidad de recuperar bienes, comparando el caso con el de Lula Da Silva, aunque reconociendo diferencias significativas en los procesos judiciales de ambos.