Se cuestionó la estrategia de Cristina Kirchner de buscar apoyo internacional, señalando que sus abogados, como el español Borrego, han expresado posturas políticas contradictorias, incluso defendiendo a Marie Le Pen y participando en eventos de Vox. Esto generaría un conflicto con su discurso progresista.
Se puso en duda la efectividad de recurrir a organismos internacionales, sugiriendo que la admisibilidad de un caso es lo más difícil y que el resto podría ser considerado "paparruchada". Se planteó que la estrategia busca generar empatía por ser mujer y víctima del sistema.
Se mencionó la posibilidad de que esta situación perjudique a Kicillof, ya que Cristina Kirchner podría buscar influir en la interna del peronismo. Se señaló la inconsistencia en su defensa, ya que sus abogados son hombres, a pesar de argumentar persecución por ser mujer.