Se critica la estrategia de recurrir a tribunales internacionales para intentar eludir el sistema judicial argentino, vinculando estas acciones con el "Foro de San Pablo" y líderes que, según el análisis, han violado la democracia. Se enfatiza que el poder debe ser una responsabilidad y no un privilegio, y que todos deben ser iguales ante la ley.
Se menciona el antecedente de Carlos Menem y la situación de Perú, donde varios presidentes enfrentaron la justicia, como ejemplos de la complejidad de la relación entre poder, corrupción y calidad institucional en la región.