La Fiscalía General de Bolivia emitió una orden de captura nacional contra el expresidente Evo Morales, acusado de terrorismo y otros delitos.
Las acusaciones incluyen alzamientos armados, atentados contra la seguridad de transporte y servicios públicos, asociación delictuosa e instigación pública a delinquir.
Morales ya contaba con otras órdenes de captura, incluyendo una por una red de trata de personas y pedofilia, considerada la causa más grave en su contra.