La situación de Evo Morales en Bolivia se complica, ya que ha perdido el apoyo de líderes internacionales como Lula da Silva, debido a las graves acusaciones en su contra, especialmente la red de trata de personas.
A pesar de que el kirchnerismo y la presidenta de México aún lo respaldan, la evidencia en su contra ha llevado a que gran parte de la izquierda le retire su apoyo.
Se menciona que la Fiscalía de Tarija cuenta con más de 180 pruebas que vinculan a Morales con una gigantesca red de trata de personas, una de las más grandes de la región.