Keiko Fujimori ha asumido la presidencia de Perú y ha anunciado un plan de gobierno centrado en la seguridad y la lucha contra la delincuencia.
Entre las medidas destacadas se encuentran la apertura de megacárceles y la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad, inspiradas en el modelo de "mano dura" implementado en otros países de la región.
El nuevo gobierno también priorizará la infraestructura y el desarrollo económico, buscando mantener la estabilidad económica del país.