La marcha de los jubilados culminó en las inmediaciones del Congreso Nacional, con un fuerte operativo policial que valló amplias zonas y restringió el acceso hasta Belgrano. La movilización, que se repite cada miércoles, se llevó a cabo sin la presencia de la CGT, a diferencia de semanas anteriores.
La policía montó un despliegue "espectacular" con Gendarmería, que según se comentó, ahora realiza cursos para "cuidar esquinas en Capital" tras haber cumplido funciones en fronteras y ríos. Los manifestantes, en su mayoría jubilados, marcharon solos, sin el acompañamiento de la central obrera.
El operativo de seguridad, con vallas que se extendieron por varias cuadras, fue la postal recurrente en la zona del Congreso. Una vez finalizada la marcha, se procedió al desarme del operativo y al retiro de las vallas.