Fuentes cercanas a la defensa de Cristina Kirchner indican que el objetivo a largo plazo es obtener la libertad condicional en dos o dos años y medio, tras cumplir dos tercios de la pena. Paralelamente, buscan revertir la inhabilitación para ejercer cargos públicos después de cinco años, una vez saldadas las indemnizaciones pecuniarias correspondientes.
En el marco del juicio de vialidad, la defensa de Julio De Vido, a través de Maxi Rusconi, solicitó veedores al Colegio Público de Abogados, quienes designaron a dos abogadas y un abogado para supervisar el proceso. Esto contradice la afirmación de Kirchner sobre la ausencia de mujeres vinculadas a su causa.