Se planteó la necesidad urgente de que el peronismo evite la fragmentación electoral para impedir la reelección de Javier Milei. Se enfatizó que ir separados a las elecciones sería una forma de "entregar" la posibilidad de triunfo.
La discusión giró en torno a la estrategia para lograr la unidad, mencionando la posibilidad de replicar el modelo de primarias abiertas como en Estados Unidos, donde diversos sectores compiten para luego unificarse. Se destacó la importancia de construir una "unidad racional" que sea proporcional a la medición de cada sector en la sociedad, evitando disputas internas sobre la conformación de listas.
Se mencionó un próximo acto en La Rioja, convocado por el aniversario del asesinato del obispo Angelelli, al que asistiría gran parte del peronismo, como un intento de acercar posiciones. Sin embargo, surgieron dudas sobre la participación de figuras clave como Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa, y la posibilidad de que estas tensiones internas se manejen en privado para evitar un "show público".