El peronismo tiene la responsabilidad de ganar la próxima elección, ya que ir separados significaría entregar la reelección al actual gobierno de Javier Milei.
Se reconoce que el último gobierno peronista cometió errores que llevaron a la derrota, y que la gente canalizó su bronca votando a Milei en 2023, similar a la de 2001 con el "que se vayan todos".
Se enfatiza la necesidad de construir una nueva idea y un triunfo electoral desde el gobierno para llevar a cabo transformaciones, ya que desde el llano, con el sistema judicial y los grupos económicos en contra, es imposible.