Se debate si el poder debe ser visto como un privilegio o una responsabilidad, y cómo esto se relaciona con la calidad institucional de una república democrática. Se alude al caso de Cristina Fernández de Kirchner como un ejemplo de la tensión entre el ejercicio del poder y el sometimiento a la ley.
Se menciona el antecedente de Carlos Menem y se reflexiona sobre la importancia de que quienes cometen delitos, incluyendo presidentes, enfrenten la justicia para evitar el deterioro institucional.