Se presentan tres medidas cautelares ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. La primera se relaciona con la situación de Cristina Fernández Kirchner, buscando morigerar las condiciones de su arresto domiciliario. La segunda se enfoca en la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, argumentando que el Comité no la avala y que debe ser temporal.
La tercera medida cautelar apunta a la Corte Suprema de Justicia, señalando que no puede tener solo tres miembros, lo cual consideran un escándalo y una falta de representatividad judicial. Se argumenta que esto es un escándalo para cualquier tribunal internacional.