Se revela que Wanda Nara ha estado en comunicación con funcionarios argentinos y busca contacto con la Cancillería y autoridades del consulado italiano para intentar resolver la situación de sus hijas sin la intervención de Mauro Icardi.
Esta gestión podría ser interpretada como un intento de obtener un favor o alivianar la situación, aunque se plantea la posibilidad de que genere un escándalo diplomático.