Se enfatiza que la mejor herramienta para combatir la discriminación es la educación, proponiendo la implementación de programas antidiscriminatorios y de capacitación en derechos humanos en escuelas y universidades.
Se expresa malestar por la forma en que se habla del país, con ignorancia y prejuicios, y se coincide en que las redes sociales, aunque peligrosas, reflejan una parte de la realidad actual, ya que mucha gente basa su creencia en lo que ve en ellas.