Se analiza la salida de la convertibilidad como una "estafa emblemática" donde los pesos respaldados por dólares pasaron a manos de los políticos. Se acusa a la expresidenta Cristina Kirchner, junto a la entonces titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, de haber "robado" 10.000 millones de pesos (equivalentes a 15 mil millones de dólares actuales) en 2010 para el Fondo del Bicentenario. Esto se habría hecho mediante la impresión de dinero, eludiendo las consecuencias legales con una nueva carta orgánica en 2012.
El segmento critica duramente al kirchnerismo, calificándolo de "máquina de violación sistemática de los derechos de propiedad" y señalando que la inflación perjudica principalmente a los que menos tienen. Se enfatiza que la impresión de dinero para financiar a la política es una "estafa" inmoral que roba a los tenedores de pesos.