El gobierno argentino analiza modificar la ley de migraciones (25.871) para incluir un inciso que permitiría la expulsión o no admisión de extranjeros que agravien al país, a sus símbolos patrios o a los argentinos. Esta medida surge como respuesta a una creciente ola de críticas y comentarios anti-argentinos en el mundo, intensificados tras la victoria en el Mundial.
La iniciativa ha generado debate, especialmente en cuanto a la dificultad de probar tales agravios, particularmente si se originan en redes sociales con perfiles anónimos. Se busca endurecer la postura frente a comentarios negativos que no solo provienen del ámbito futbolístico, sino que también afectan la imagen del país en general.
La medida busca proteger la reputación de Argentina en un contexto internacional sensible, aunque su implementación práctica y la definición de qué constituye un "agravio" serán puntos clave a resolver. La polémica está servida, y se espera que en los próximos días se definan los detalles de esta potencial modificación.