Se plantea la teoría de que Cristina Kirchner podría estar detrás de un "golpe" no tradicional, sino uno dirigido a la credibilidad y al crecimiento del modelo económico del actual gobierno de Javier Milei.
Los analistas sugieren que la carta de la ex presidenta busca generar un escenario de miedo e incertidumbre, especialmente en los mercados, ante la posibilidad de un regreso a políticas como los "impuestazos", la emisión monetaria descontrolada, la superinflación, el control de precios y los piquetes.
Se mencionan casos de corrupción pasados como los "cuadernos de las coimas", los bolsos de José Francisco López, y otros escándalos, para reforzar la idea de un pasado que se busca evitar. La estrategia de Cristina Kirchner, según esta visión, no sería un golpe militar, sino un "golpe a la credibilidad y el crecimiento del modelo económico del gobierno Javier Milei".