Bullrich describe los proyectos de Milei y Lula como "antagónicos" en cuanto a la forma de construir la sociedad, la riqueza y el bienestar de un pueblo.
Señala que, si bien antes Lula era menos ideológico, en su último mandato se ha vuelto "más ideológico".
Expresa su esperanza en que se preserve la relación institucional entre Argentina y Brasil, a pesar de las diferencias políticas.