En su carta abierta, Cristina Fernández de Kirchner expresa su convicción de que la verdad prevalecerá sobre la persecución y el miedo, y que su compromiso con Argentina es inquebrantable.
Afirma que luchará hasta el último día, confiando en que la verdad siempre se abre camino y que ninguna injusticia ni proscripción puede apagar la voluntad popular.
Manifiesta una fe inmensa en la conciencia democrática del pueblo argentino y asegura que pronto se reencontrarán para construir una Argentina más solidaria, equitativa y digna.