El gobierno argentino evalúa implementar medidas para cobrarles a los extranjeros que deseen estudiar o recibir atención médica en el país. La iniciativa, impulsada por el propio presidente Javier Milei y ejecutada desde la Casa Rosada, busca generar un impacto similar al de algunas prácticas migratorias en Estados Unidos.
El diputado Agustín Romo ya presentó un proyecto de ley en la provincia de Buenos Aires con el objetivo de establecer aranceles para la salud pública y las universidades destinadas a ciudadanos extranjeros. Esta propuesta se alinea con la idea de restringir el acceso a servicios públicos para quienes no sean residentes permanentes.