Se retoma la declaración de Agustín Romo sobre extranjeros que estudian y se atienden gratis en Argentina mientras supuestamente "odian al país".
Se contextualiza esta afirmación dentro de una supuesta "campaña anti-Argentina", sugiriendo que se busca expulsar a los extranjeros de las universidades.
Se cuestiona la validez de estas afirmaciones, señalando que algunos extranjeros viven, trabajan y pagan impuestos en Argentina, y que la Constitución podría ser debatida al respecto.
Se critica la generalización y el intento de responsabilizar a los extranjeros por los problemas nacionales.