Los gobernadores expresan su preocupación por la ley de tierras, sintiendo que el gobierno no la defiende adecuadamente en el debate público. La Sociedad Rural Argentina está activa en la promoción de esta ley, argumentando que la apertura a la venta de tierras a extranjeros aumentaría su valor.
Se recuerda que la ley original, aprobada con amplio consenso político en 2011, buscaba regular la compra de tierras por parte de extranjeros, enfocándose en la reserva de agua dulce y el potencial de la tierra como activo financiero tras la crisis de 2008. La discusión actual reabre este debate, con posturas encontradas sobre el impacto económico y la soberanía territorial.