Se debate la pertinencia de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para expulsar extranjeros que promuevan mensajes de odio, en un contexto de problemas económicos y desempleo.
Algunos sectores argumentan que el "odio al extranjero" es una estrategia política para desviar la atención de problemas económicos, mientras otros defienden la medida como necesaria para proteger la identidad nacional.