Se describe a un personaje como "colorido" y necesario para Argentina, destacando la figura de un abogado capaz de defender sin creerte.
Se menciona la existencia de profesionales "pintorescos", como la escribana de Adorni y el abogado en cuestión.
Se especula con la posibilidad de que la escribana Nechebencu y el abogado formen un "estudio juntos".