Se aborda el problema de los jóvenes que "ni estudian, ni trabajan, ni buscan empleo", comparándolo con el peronismo, al que se le atribuye ser "triple ni: ni de derecha, ni de izquierda, ni de centro".
Se critica la falta de acción y la tendencia a "quemar ahorros", y se cuestiona la postura de apoyar a Lula, sugiriendo que los peronistas "nunca apostamos por el perdedor".