El ex presidente del Banco Central, Miguel, expresó preocupación por la reforma propuesta, advirtiendo que podría quitarle al organismo la capacidad de intervenir en el mercado de títulos y regular la tasa de interés, herramientas cruciales para la estabilidad económica.
Se recordó la experiencia de la convertibilidad y las crisis de 1995 y 1999, donde la falta de instrumentos del Banco Central para regular la liquidez y la tasa de interés derivó en una profunda recesión, caída del consumo e inversión, y un aumento significativo de la desocupación.
Se cuestionó la decisión de eliminar estas capacidades al Banco Central, argumentando que podría llevar a un proceso deflacionario y una crisis económica similar a la vivida durante la convertibilidad.