La Fiscalía de Bolivia solicitó la detención del expresidente Evo Morales, acusado de diversos delitos graves contra el Estado, incluyendo instigación pública a delinquir y alzamiento contra el Estado.
Las acusaciones se originan en los bloqueos que afectaron al país durante dos meses, y que según el expresidente Rodrigo Paz, Morales orquestaba. La fiscalía también lo acusa de terrorismo.
Morales, quien se encuentra en el exilio, denunció la medida como una persecución política y un intento de ocultar la crisis boliviana. Paralelamente, aún pesa sobre él una orden de detención por abuso de menores, juicio que se encuentra suspendido hasta su comparecencia.