El gobierno argentino ha publicado un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establece pautas para la expulsión de extranjeros que manifiesten discurso de odio o para evitar su ingreso al país.
Este DNU, que entrará en vigencia a partir de mañana, busca endurecer los controles migratorios y se alinea con la política de "gestión libertaria" del gobierno, apuntando a temas como el control migratorio, universidades y salud pública.
Si bien las herramientas legales para sancionar el discurso de odio ya existían en Argentina, la novedad radica en la implementación a través de un decreto de urgencia. El objetivo del gobierno sería mejorar su imagen y controlar la agenda pública, ante la preocupación por los índices de aprobación del presidente y la gestión.