El "grillete fiscal" exceptuará expresamente las tareas esenciales del Estado como jubilaciones, asignaciones familiares, seguro de desempleo, salud, seguridad y defensa. Una vez aprobada, se invitará a las provincias a adherir al régimen.
Se busca que los gobernadores prediquen con el ejemplo y que la política asuma el costo de las cuentas desordenadas, en lugar de la sociedad.