La aparición de un avatar de Jair Bolsonaro, generado por inteligencia artificial, en la campaña de su hijo Flavio Bolsonaro, ha generado controversia en Brasil. Bolsonaro se encuentra en arresto domiciliario por conspiración contra la democracia.
La Corte Suprema brasileña está evaluando si esta maniobra viola las restricciones impuestas al expresidente o las reglas sobre el uso de IA en campañas electorales. Los críticos argumentan que podría ser una forma de eludir las prohibiciones judiciales.
El debate se centra en el potencial de la IA para influir en las elecciones, especialmente a través de la desinformación y los deepfakes. La situación pone a prueba los límites de la tecnología en el ámbito político y electoral.