Lula da Silva se refirió por primera vez a las declaraciones de Javier Milei sobre él, calificándolas de "payasada". A pesar de la tensión, Lula afirmó que su relación es con el Estado argentino y que le gusta el pueblo argentino, decidiendo no entrar en una disputa personal.
El canciller brasileño Mauro Vieira se reunió con el embajador argentino Julio Vitelli, y se decidió por ahora no extender el conflicto diplomático. Se descarta una ruptura de relaciones entre ambos países, aunque se reconoce que la relación bilateral será tensa.