Marisa reflexiona sobre la posibilidad de incursionar en la política, mencionando que ha recibido propuestas de dos partidos importantes.
Sin embargo, explica que sus ideas y su deseo de trabajar activamente fueron interpretados como la necesidad de una ONG, ya que no querían que trabajara "igual" que ellos.
Considera que se necesita mucho dinero para la política y que ella, con su carácter y determinación, podría no encajar en las estructuras tradicionales, sugiriendo la creación de un propio partido.