El presidente Javier Milei presentó un ambicioso proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, calificándolo como una de las reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años.
El objetivo principal es poner fin a la "estafa de falsificar dinero para financiar la alta política", conocida como impuesto inflacionario, que ha generado una inflación acumulada de más de 12.819 billones por ciento desde 1935.
La reforma propone cinco premisas fundamentales: preservar el valor de la moneda, prohibir la financiación del Estado, blindar al presidente y directorio del Banco Central contra la política, restringir el pago de dividendos y eliminar estafas como las letras intransferibles.
Milei enfatizó que estas medidas buscan evitar el robo a los ciudadanos y que la política pague el costo de los déficits fiscales, en lugar de la sociedad.